Durante mucho tiempo él la extrañó, la deseaba de vuelta, cargaba cada día con esa pena y ese sufrimiento, hasta que una noche la vio en sus sueños, la chica le pedía ayuda mientras compartían abrazos. Al despertar se dio cuenta que no tenía forma de contactarla, después de mucho intentar y buscar, logró enviarle una simple pregunta, con la esperanza que sería contestada. Pasaron los días y aquel chico no recibía respuesta, pensó que algo pasaba, que ella realmente necesitaba ayuda, y comenzó a desesperarse, todo el día ella llenaba la mente del chico con preocupación. Un día comenzó a indagar, y descubrió unos mensajes contra la chica, estaban llenos de odio, afilados con la única intención de dañar. Él no sintió pena por la chica, ya que sabia que ella era fuerte, al contrario se llenó de rabia, una rabia contra aquellas personas que deseaban causarle daño a la chica por la cual daría la vida, quiso defenderla pero no tenía como, sólo le agregó más impotencia a su vida; no podía comunicarse con ella, no pudo ayudarla, y lo más triste, la seguía amando.
Ella le respondió, fue como si nunca hubieran pasado por el problema que provocó el chico, en ese momento él se alivio, no se lo pudo explicar a si mismo, debe haber sido el hecho de que le hablara nuevamente ó la tranquilidad de saber que estaba ahí y que podía verla.
Él no le respondió nada, pensó en las consecuencias, se criticó lo que estaba haciendo, si realmente era necesario volver a sufrir innecesariamente por un amor esfumado y dueño del olvido. Todavía la amaba, o eso creía, quizás su mente le estaba jugando una broma, quizás amaba más los recuerdos que compartieron que a ella en sí, lo único que tenía era ese sentimiento que la ponía a ella por sobre todas las cosas en su mundo.
Aquella noche él se quebró, bastó con verla para que su pecho estallará y su aliento se desvaneciera por el nudo que ahorcaba su garganta, en un instante su mundo se vino abajo, se congeló al punto en que su cuerpo no le respondía ni al más mínimo estímulo, no supo controlar todo lo que sentía, él sólo deseaba poder besarla nuevamente y que el mundo entero se hiciera cenizas en el instante en que posaba su corazón al lado del suyo, para que juntos hicieran el amor hasta el último latido de sus vidas.
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