Hay veces en las que te sumerges tanto en tus pensamientos que te borras de la realidad, va más allá de soñar despierto, llegas a un estado en que tu vista te muestra lo que imaginas.
Miro a mi alrededor y pareciera que fue recién cuando aquella anciana descendió del autobus, no puedo comprender aquella sonrisa que esbozó, intento buscar aquella mirada dentro del autobus y sólo me encuentro con miradas llenas de falsedad. Será que alguién no puede ser feliz hasta que completa su vida, hasta que deja de vivir de sus recuerdos, todo es más fácil cuando se olvida.
Las nubes se abrazan sobre nosotros, una gota golpea mi ventana y rapidamente desaparece por la velocidad que llevaba el autobus. Así como esto, es la felicidad, existe sólo durante el primer y único golpe.