lunes, 10 de febrero de 2014

Aquí estamos otra vez, una fría noche, soledad y tu recuerdo

Algunas historias nos llegan muy fuerte como persona, pero no es, sino, hasta que pertenecen a la persona más importante para uno, que es cuando nos llevan hacía lo más hondo. Al leer las primeras palabras te imaginas un sin fin de posibilades y el corazón pareciera que va a explotar de un ritmo acelerado. Vas leyendo cada palabra esperando que sea cualquier cosa menos lo que estás pensando.

Acto final; una lágrima acaba de suicidarse, saltó sin pensarlo y sin avisarte; recorre tu mejilla con sus últimos alientos; la respiración, preocupada hace una pausa que te ahoga, le duele la perdida de aquella lágrima, nunca la vio pero siempre estuvo ahí. Tu corazón está perdido, fuera de control, desató una rabia y enojo que lo tienen hecho un desastre; ya no puedes controlar la taquicardía. Los nervios ante tales palabras y aquellas muertes; te agitan, te insitan; están gritando "HACE ALGO POR FAVOR"... 

Poco a poco fuiste perdiendo todo, excepto la tristeza de mil imágenes que disfrutarán torturándote en tu dolor el resto de esta fría noche.